miércoles, 13 de marzo de 2013

Capítulo 15.

Capítulo 15. El odioso está celoso.

*Narra Madison*

Al día siguiente, por la mañana, recibí una visita sorpresa por parte de Harry. Le regañé un poco ya que vino sin avisar y me vio con mi ridículo pijama de Nemo. Pero al final se lo perdoné. Y éso era injusto. Con una sonrisa suya conseguía que se lo perdonase todo. Me cambié de ropa mientras él esperaba en el salón. Cuando bajé, me senté a su lado y unos minutos después el timbre de casa sonó. Me levanté a abrir y me llevé la mejor sorpresa de mi vida. ¡Era mi mejor amigo! ¡Charlie! Me tiré a sus brazos con los ojos aguados. Lo había echado un montón de menos. Me explico, él se había marchado de Londres (por causas todavía no descubiertas; vamos, que no me lo contó) y se fue a Estados Unidos, a algún sitio de por allí, ni me lo dijo. Seguramente se pensaría que saldría en su busca. Pero éso sería una completa locura y nunca lo haría. Puede.



*Narra Gwen*

Por la mañana me despertó mi maldito móbil, que ayer por la noche me daba mucho palo apagarlo y lo dejé encendido. Miré la pantallita y cuando apareció el nombre de Liam se me formó una gran sonrisa y todo mi mal humor desapareció.

-Buenos días, ¿Hablo con mi princesita?

Muero. Me llamó su princesita.

-Buenos días Li.

-¿Cómo estás Coco?

-Medio dormida, medio despierta- reímos juntos-. ¿Y tú?

-Supongo que bién.

-¿Cómo que supones?

-Te extraño mucho.

Morí otra vez.

-Y yo a tí- me mordí el labio-. ¿Sabes una cosa? He conocido a tres chicas, son mis vecinas. Nos llevamos muy bién.

-Me alegro Gwen.

-¿Y sabes otra cosa?

-No. ¿El qué?

-La gente cree que estamos saliendo.

-¿D-de verdad?- lo noté nervioso.

-Si. Resulta que conocí a otras tres chicas. Que tienen unas pintas de chonis que lo flipas- me empecé a reír yo sola-. Y bueno, que una me reconoció por éso. Porque me había visto en no sé qué sitio, que decían que yo era tu novia. Pero vamos, que no.

-¿Que no qué?

-Pues... Que no.

-No lo pillo- dijo en un soplido.

-Ni yo. Ni sé por que lo he dicho.

Tres segundos de silencio y después todo fueron carcajadas.

-Bueno Li, me voy a desayunar.

-Adiós Coco- nos despedimos, colgé y bajé a tomar un rico desayuno.

*Narra Niall*

Escuché unas risitas muy conocidas cerca de mí. Tenía los ojos cerrados y me daba mucho palo abrirlos para ver quién era. Me quedé un rato más tumbado en la cama, pero la risita cada vez era más fuerte. Así que finalmente abrí los ojos. Era el tonto de Louis. Un momento... ¿Qué hacía él aquí?

-¿Boo Bear? ¿Qué haces aquí?

-Harry se fue a casa de Maddy y me aburría. Primero fuí a casa de Liam, pero me sacó de allí porque quería hablar con Gwen. Vete tú a saber de qué. Después fuí a casa de Zayn, pero el muy dormilón no me abría la puerta. Encima he perdido la llave que me dio. Y luego he pensado en venir aquí, ya que siempre tienes comida de sobra y tengo hambre.

-¿Y por que te reías, bobo?

-Por nada, por nada- se aguantó una carcajada, que no tardó en salir.

-Bueno, me voy a lavar la cara- cuando dije éso, Louis se tiró al suelo muerto de la risa. Ahora me estaba dando miedo. Caminé hasta el baño y creo que el grito que pegé cuando me vi en el espejo despertó a Zayn. Y mira que éso era difícil de conseguir. Louis entró al baño, limpiándose una lágrima que caía de su ojo, seguramente de la risa. Empecé a lavarme la cara.


-Eres tonto Louis- le dije en un momento que lo miré.

-Pero me quieres mucho.

-Quiero más a Laura- se hizo el indignado y se marchó. Pero volvió un momento con una sonrisa maligna.

-Me voy a comer tus Oreos- y salió corriendo. Le dejé ir, nunca las encontraría.

*Narra Harry*

Maddy volvió al salón junto a un chico. ¿Quién demonios era y por que tenía un brazo en los hombros de Mad? Vale Harry, deja tus celos.

-Harry, te presento a Charlie, mi mejor amigo. Charlie, te presento a Harry, el odioso con rizos de chocolate- nos presentó y estreché la mano con el tal Charlie. Desde un principio no me cayó bién. ¿Por que? Ni yo lo sé. ¿Y por que Maddy nunca me dijo que tenía un mejor amigo? Ai, deja ya los celos.

-¿Por casualidad tú no eres Harry Styles? ¿El de One Direction?- me preguntó Charlie sonriente. Asentí con expresión seria.

-Bueno Charlie, cuéntame- se aclaró la garganta-. ¿¡Por que demonios te fuíste!?- gritó, y una risita se nos escapó a Charlie y a mí.

-Pequeña, te extrañé mucho. A tí y a tus gritos- se abrazaron. Cerré los puños al verlos.

-Y yo a tí, payaso. A tí y a tus bromas- se rieron. Me sentía un poco incómodo. Creo que quizás sobraba allí-. ¿Me lo cuentas o qué?

-Es una larga historia.

-Tengo tiempo, no estaba haciendo nada importante- me partió el corazón cuando dijo éso. Yo solo había ido a su casa para invitarla a ir al Starbucks, pero ya veo que hay gente más importante que yo en su vida. Se pasaron el rato hablando, riendo y bromeando. Ignorándome completamente. Los miraba atentamente, pero no escuchaba lo que decían. Me perdía en el movimiento de los labios de Maddy al hablar. Me gustaría volver a besar sus labios, lo necesito. Pero quizás sería muy precipitado.

Pasó una hora, en la que seguían sin hablarme, ni siquiera me miraron. Me levanté y los miré, ni se enteraron.

-Oye Maddy, me voy ya- dije.

-Adiós- contestó, sin mirarme, y siguió riendo por algo que dijo Charlie. Mis ojos se aguaron, bajé la mirada y salí de allí. No le importaba, en lo absoluto. Tendría que olvidarme de ella.



*Narra Louis*

Me puse a buscar las Oreos por la cocina, pero no las encontraba. Busqué incluso dentro del horno. Me estaba poniendo histérico, no lograba encontrarlas. La última vez estaban detrás del libro ése con imágenes de continentes y más cosas. Miré y no, no estaban.

-¿Buscas algo?- preguntó Nialler a mi espalda. Me giré y tenía el paquete de Oreos en sus manos.

-¿Dónde estaban?- pregunté molesto, tenía hambre y me apetecían Oreos.

-En un lugar secreto. Si te lo digo tendré que buscar otro sitio para esconderlas.

-Estaban debajo de tu almohada, ¿Verdad?- enarqué una ceja, divertido.

-Si, por si me da hambre de noche- se carcajeó junto a mí.

-¿Te parece si llamamos a Jenna y Laura, y salimos los cuatro?- le pregunté y el irlandés asintió sonriente-. Perfecto, luego llamo a mi Piña. ¿Me invitas a comer?

-Louis, fuera de mi casa- gritó. Como buen chico obedecí, después de estar más de un cuarto de hora rogando para que me dejara quedarme con él. Salí de allí y me fijé que Harry estaba abriendo la puerta de casa.

-¡Harooooold! ¡Espera!- grité. Harry fijó la vista en mí, con una pequeña sonrisa. Con cada paso veía mejor su cara, hasta que vi que tenía los ojos rojos. ¿Había llorado? Me acerqué rápidamente. Lo abracé lo más fuerte que pude y juntos entramos en casa. Vivíamos juntos-. ¿Qué ha pasado Harry? ¿Has llorado?

-Soy idiota Louis, soy un idiota. Me había ilusionado con ella, ¿Sabes? Y ahora me ha roto el corazón. No lo soporto, juro que no sé que hacer- le salió una lágrima de su ojo, que la secó con rapidez.

-Cuéntame Harry- acaricié sus rizos.

-Esta mañana fui a ver a Maddy, quería invitarla a ir al Starbucks. Pero después llego su mejor amigo, ella nunca me habló de él. Estuve una hora con ellos, una hora en la que me ignoraron. Primero Maddy le dijo que no estaba haciendo nada importante, cuando yo estaba allí desde más rato; y después, que me cansé de ser ignorado, le dije a Maddy que me iba y sin mirarme me dijo adiós- bajó la mirada, triste-. He decidido olvidarla, Lou. Aunque me duela intentaré olvidarla.

No sabía que decirle así que solo lo abracé con fuerza.

-Oye Harry- sonreí inocentemente-, ¿Estás celoso?

-¿Qué? ¡No!- se puso colorado.

Él no me engaña. Está celoso.

*Narra Madison*

-Oye, ¿Pero has vuelto a ver a Olive?- le pregunté cuando acabó de explicarme la razón por la cuál se fue. También me dijo donde fue, a Nueva York. Me dio envidia, ya me gustaría poder ir a Nueva York algún día.

-No, pero mejor que no- miré hacia el sofá donde estaba Harry, pero no estaba. ¿Dónde se había metido?

-¿Y Harry?- pregunté a Charlie.

-Se marchó hace ya una hora o más. Te lo dijo pero solo le dijiste adiós y ya. El pobre se fue con la cabeza agachada- aclaró y cada vez me hundía más en el sofá. ¿Cómo había sido tan estúpida?-. Llámalo, ¿No?

-Mejor mañana, que pareceré estúpida- Charlie se encogió de hombros. Escuchamos pasos que bajaban por la escalera y que se acercaban al salón.

-Maddy, no encue... ¡¡Charlie!!- chilló Jenna cuando lo vio y prácticamente saltó encima de él. Charlie como pudo le correspondió el abrazo-. Pero cuanto te he extrañado pequeño Cocodrilo.

De pequeño, Charlie quería ser un cocodrilo, y como Jenna era más mayor que él, le puso ese mote.

-¿Y las otras frutas? ¿Han hecho un zumo con ellas?- preguntó divertido y nos sacó una gran carcajada. Le explicamos lo que pasó con Gwen entre Jenna y yo. Laura estaba en su cuarto, según la Piña. Y Lexi, ni idea. Quizás con Zayn-. Pero a ver, ¿Entre Gwen y Liam hay algo o no?

Lo preguntó cuando acabamos de explicarle la historia. Incluso le contamos como conocimos a los chicos.

-Que nosotras sepamos, no hay nada. Pero, ¿Sabes?- hizo un movimiento con la cabeza para que continuara-. Dio su primer beso con Liam.

Se tapó la boca con la mano. Tenía los ojos como platos.

-¿De verdad?- Jenna y yo asentimos, emocionadas-. ¡Qué mona!

-Lo sabemos- contestamos nosotras dos a la vez, para después reír. Se escuchó un grito en la puerta del salón. Era Laura, que corrió hacia Charlie para darle un enorme abrazo de oso.

-Cocodrilooooooooo- lo apretó entre sus brazos con fuerza.

-¡Me ahogas Lau!- gritó riendo y Laura lo soltó un poco avergonzada.

-Perdón- al final reímos todos.

*Narra Laura*

Nos quedamos un rato hablando con Charlie, hasta que se tuvo que ir. Jenna y yo nos fuimos a preparar ya que habíamos quedado con Louis y Niall, para ir los cuatro juntos.

Me puse unas botas marrones, unos tejanos, una camiseta rosa clarita de manga larga y encima una sudadera blanca.



Esperé a Jenna en el salón, hablando con Maddy. Bajó a los diez minutos. Nos despedimos de Madison y salimos de casa. Durante el camino no parábamos de reir, bromear y gritar incoherencias. Cosas normales entre Jenna y yo.

*Narra Lexi*

Me desperté que eran casi las dos de la tarde. ¿Cómo es que había dormido tanto? Ni idea, pero necesitava dormir. Me puse una camiseta que me llegaba cinco centimetros por encima de la rodilla, unos leggins y unas botas cualquieras que encontré debajo la cama. Bajé a la cocina, donde Maddy comía unos simples macarrones. No había nadie más. Le di un beso en la mejilla y me senté a su lado. Giró la cara, dudosa.

-¿Puedo confiar en tí, verdad?- me preguntó. Asentí con una gran sonrisa.

-Por supuesto.

-Creo que Harry se ha enfadado. Me siento estúpida- me contó resumidamente lo que pasó esta mañana.

-Habla con él, Maddy; ¿No crees?

-Mañana le llamaré.

-Hoy.

-Esta noche y no se hable más.

-Trato hecho- estrechamos nuestras manos. Maddy me sirbió unos pocos macarrones y comimos juntas.

Así que... ¿El odioso está celoso?

*Narra Jenna*

-Que tonto eres Louis Tomlinson- le dije entre carcajadas. Se había puesto a bailar Break Dance en medio de la calle. Niall y Laura desaparecieron de nuestra vista, seguramente por la vergüenza. Yo no me fui, no dejaría a mi tontito solo. Lou se levantó del suelo y se acercó a mí.

-Ven a bailar Jenna- me dijo sonriente con la respiración agitada.

-No- me reí. Me iba a coger del brazo pero salí corriendo dando un grito.

-¡No escaparás!- gritó a mis espaldas. Estuvimos unos diez minutos corriendo. Ya no pude más y me frené de golpe, haciendo que Louis chocara y cayéramos los dos al suelo. Él encima de mí.

-Louis me aplastas- dije, intentando parecer seria. Se levantó, me giré y tenía su mano para ayudarme a levantar, así que la acepté.

-Perdón bonita, ¿Estás bién?- era tan mono preocupado. Lo abracé, poniendo mi cara en su cuello. Él me rodeó por la cintura y besó mi mejilla.

-Te quiero- le dije.

-Y yo a tí- me contestó dulcemente. Noté las sonrisas de toda la gente que nos miraba.

*Narra Madison*

Estaba con Lexi mirando la televisión un rato, para pasar el tiempo. Decidí llamar a Harry a las nueve o así, y ya eran las ocho y media. El tiempo pasó rápido, entre risas y otras tonterías. Ya eran las nueve. Subí a mi cuarto, cogí mi móbil y bajé otra vez al salón.

-Madison, mira ésto- me llamó la atención Lexi, señalando la pantalla. Era Harry... ¡Era Harry! Con... ¿Quién era ésa? ¡Era Cara Delevingne! ¡La modelo! En la pantalla pasaban varias fotos; caminando juntos, sonriendo, abrazándose, y la peor de todas, besándose. No sé por que lloraba, Harry no era nada mío. Ni dudo que lo sea alguna vez-. Maddy- susurró mi amiga y me abrazó con fuerza.

-No lo soporto Lexi- susurré, me miró pidiendo una explicación-. ¿Ayer me besó a mí y hoy va besándose con ésa?- gruñí con la vista borrosa, por las lágrimas que caían sin control. Juro que no entendía a ese idiota. ¿Por que me besó?

-¿Te besó?- me preguntó sonriente.

-Si, pero me arrepiento de no separarme, de pegarle una bofetada y gritarle con toda la rábia que ahora mismo siento.

-Maddy, cálmate- dijo divertida.

-Lo siento, pero me molesta mucho- bufé.

-¿Sabes? Creo que lo ha hecho porque está celoso. Por lo de esta mañana, con Charlie.

-¿El odioso está celoso?- pregunté atónita.

-Exacto.

No se por que pero empecé a reír fuertemente. ¿Él celoso? Claro, y yo soy Megan Fox. ¿Cómo puede estar celoso si no es nada mío? Bueno, quién le entiende.

8 comentarios:

  1. Oooooh, Hazza está celoso, Hazza está celoso (8)
    En fin, que me encanta, ya lo sabes. Espero que subas prontito
    Un beso <3

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajajj xD
      Jijiji muchas graciaaaaas!:)
      Un besito guapi♥

      Eliminar
  2. Hola, me encanta tu blog y he empezado yo uno. Solo hay un capitulo pero me gustaria que os pasarais y me dieseis vuestra opinion;) y si os gusta me seguis y recomendais por favor, graciias beinlovewithyou.blogspot.com

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Holaaaa! Aww gracias:)
      Ya me he pasado pero no había ninguna entrada:(

      Eliminar
    2. Sii perdon es que he tenido un pequeño problema y se ha borrado para ya esta subido otra vez :)

      Eliminar
    3. Valeeeeeep! Ahora me paso:)

      Eliminar